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jueves, 19 de septiembre de 2013

Anemia cultural

Ilustración de Catiak




Mi vecino el vampiro está bastante desanimado. Desde hace un tiempo cada vez que salimos a pasear en las noches de verano no deja de quejarse de lo mal que está todo. Me comenta que ya no puede alimentarse como antes, que tiene que rechazar algunos platos porque o están anémicos o apenas tienen sabor. Hoy me hablaba de su cena de ayer, totalmente insípida, decía. Eligió con mucha paciencia a un estudiante de último año de literatura, esperaba conseguir hartarse de buenas lecturas, lo único que encontró fueron faltas de ortografía y muchas lagunas lingüísticas en su flujo sanguíneo. Cada día está más consumido y lo único que hace es renegar de tanta estúpida ley que extermina los sabores de toda la vida. Lo veo muy mal e intento distraerlo de sus cuitas hablando de otros temas, pero por si acaso no le digo que estoy leyendo Drácula.

15 comentarios:

Rosa dijo...

Jajajaj, humor e ironía. Eres grande Ely

Besos desde el aire

Ximens dijo...

Lo cuentas como si tal cosa, como si fuera natural que dos vampiros charlaran sobre la situación patria. En fin, que parece que te ríes pero la verdad es que lloras. Si ser vampiro es el correr sangre no vas mal encaminada, lo que me sorprende es que no pasé más, pero claro, ahora, cuando por fin quiten las pensiones veremos que pasa.

Zamarat dijo...

Las cosas están mal hasta para los vampiros... Qué lástima!
Abrazo!

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Una constante en tu obra, Ely, es que cuando hilas con humor, siempre estás tejiendo una crítica social dura; que endulzas, sí, pero que no dejas de denunciar. Este micro es un buen ejemplo de lo que afirmo.

Supongo que si me detengo a ensalzar la pieza puedo ser tildado de poco objetivo, así que sólo diré ¡cómo me gusta!

Un beso.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Soberbio, Ely. Coincido con lo que te dice Pedro: de forma suave, haces una buena critica.
Un beso.

Katy Sánchez dijo...

Muy bueno de seguir así los vampiros culturales quedarán exterminados de por vida:-(
Muy buena tu ironía.
Bss

L.P. dijo...

Genial Ely!! es increíble como juegas con las palabras trenzando fantasía y realidad con un humor finno y delicado. Me encanta leerte cada vez más.

abrazos apretujaos

Patricia Mejias dijo...

Pobre vampiro se le puso dura la pancita de comer cochinadas y todo por culpa de los políticos que le arruinan la vida hasta estos seres paranormales. Deja no más que lo desahucien de su ataúd y entonces si se va a quejar, porque por lo menos él, al contrario, de muchos tiene casa y aunque mala un poco de comida.

karras dijo...

Lo malo de esto para tu amigo es que cuando llega ya otros han chupado lo bueno de la vida. Besos amiga genio.

Dorothy dijo...

Qué bueno que hayas vuelto, Ely. No sabes cómo echaba de menos tus historias... Y estoy de acuerdo con tu vampiro, hoy en día nada sabe a algo que no sea gris.

Un beso, guapísima

María Pilar dijo...

Qué gran relato, con ironía fina haces una gran crítica a tantas patadas al diccionario.
Besos

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Muy bueno, lo del estudiante de literatura con las faltas de ortografía, gracioso, y a la vez real,para desgracia de los que valoran sus exámenes.
Un micro muy ingenioso, y bien escrito, te felicito.
Un abrazo.
Puri

CDG dijo...

Quiero adoptar a esos vampiros....
Gracias por la sonrisa helada.
Un beso.

Carmen Forján dijo...

Pues que se vaya conformando con esos insulsos aperitivos porque vienen vacas flacas flacas...
Besos,

Luciano dijo...

Muy bueno. La temática vampírica da para todo.