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martes, 11 de octubre de 2011

Soñando con Sirenas

Imagen de Google



Sueño con ellas, pueblan mis noches. Desde que se fue Jonás son mi obsesión; yo no creía, no imaginaba que pudieran existir en nuestro mundo tan acelerado y pragmático. Él siempre hablaba de volver a la playa de su infancia donde por primera vez habló con ella y con el paso de los años asumí que era una más de las peculiaridades de su personalidad chispeante y amable. No me importaba; estar con mi amigo era abrir la puerta de la alegría y entrar en un espacio donde todo era posible, donde los cambios para construir un mundo mejor no eran cosa de unos pocos.
El día que se despidió, no presté atención, creí que era una más de las muchas fantasías a las que me tenía acostumbrado. Oí sus palabras pero en realidad no las escuché.
—Pedro, me voy, ven conmigo, busquemos a mi sirena…
—Jonás, déjate de tonterías, no podemos malgastar lo poco que nos queda en viajes fantásticos…
—No entiendes nada… ahora es el momento de no rendirse, yo voy en busca de ella, es mi sueño… no lo dejaré escapar…
—¡Jonás, para ya! ¡Deja de soñar! No existen esos seres, son pura mitología. Acepta esta realidad que otros manejan… no podemos hacer nada…
—¡Quién dice que no…! Nuestros sueños y anhelos, esos no nos lo pueden robar, mi sirena no es una quimera, yo voy en su busca, contigo o sin ti, no espero más…
Lo dejé partir y ahora que sobrevivo navegando en esta existencia fea y deprimente sueño con mi amigo. Lo veo sonreír entre las olas, todavía me llama, pero  no encuentro el camino que me lleve a esa otra realidad donde él persiste y es feliz de la mano de su anhelo.

42 comentarios:

Raul a q dijo...

¿Pero a Jonás no se lo tragó la ballena?
Me ha gustado este micro, siempre hay que buscar nuestros sueños.
Un besazo.

MARTINA... dijo...

Ostras...como me ha gustado lo "profundo y lo que esconde" este microcuento...sí, vivir los sueños o se esfuman. El exceso de realidad oprimen los deseos...
Feliz día guapetona

Ximens dijo...

Para mi la clave del relato está en la frase "Acepta esta realidad que otros manejan", y como Jonas decide salir del sistema establecido. Al tratarse de dos amigos me hace pensar si no estás tratando de contarnos metafóricamente la pérdida de las ilusiones juveniles.

mercedespinto dijo...

Nada como seguir un sueño para soportar la dura existencia. Da igual el que sea, lo importante es soñar.
Precioso texto, sencillo, pero lleno de contenido.
Un abrazo.

Gala dijo...

Soñar con sirenas, con parajes lejanos.. soñar al fin y al cabo...
dejarse llevar por los sueños, perseguirlos hasta alcanzarlos...
De eso trata un poco la vida... de no creer que se malgasta el tiempo por querer luchar por perseguir sueños...

Una entrada chulisima... me gustó mucho mi niña.

Besitos mediterráneos.

TORO SALVAJE dijo...

SIRENA.

Te has ido como una sirena/
entre olas incrédulas/
sumergida en tu mar/
más allá de mi horizonte/
y ahora que me hiere el viento/
llevándose tu estela/
ahora que el sol me esquiva/
y me atraviesa la niebla/
ahora que me arranqué el corazón/
a zarpazos de tristeza/
ahora quiero que sepas/
que me falta el aire/
en cada suspiro de tu ausencia/
que cambíé mi sonrisa/
por una máscara agrietada/
y que me siguen doliendo/
igual que siempre/
tus lágrimas azules.

Besos.

Patricia Nasello dijo...

Difícil ir en pos de un sueño. Muy difícil ir en por de un sueño ajeno, aun cuando se trate de quien amamos. Creo que ella, aunque lo añore, tomó una buena decisión. Debe pensar cuál será su propia quimera.

Beos!

Susana Camps dijo...

Me da la impresión de que es uno de tus temas fundamentales, y me atrevo impertinentemente a sugerir que, además de este diálogo, le des otras salidas, otros enfoques (pero con el mismo escenario y personajes) como contraposición.

Y... a mí quién me dio vela, a ver por qué esta propuesta experimental... Pues usted perdone pero hay días en que pienso en voz alta y me tomo la confi.

Abrazos y disculpas.

Laira dijo...

Es un relato muy mitológico, ¿encontró su sirena?...la separación de los amigos es dura, y más cuando no te despides.
1 beso. Me ha gustado (como siempre).

XAVIER BLANCO dijo...

Elysa, yo también creo en las sirenas, y en los unicornios alados y en las princesas, Y siempre donde el corazón te lleve. Contra la rutina, contra el tiempo, que avanza implacable sólo nos quedan los deseos, y los sueños. La vida hay que vivirla o te vive ella.
Por supuesto que me ha gustado.

Un abrazo

Esteban Dublín dijo...

La relación entre lo quimérico y lo real es un tema de largo alcance.

L.P dijo...

Sueños heredados, Jonás se lleva con él esa entrada al mundo dónde todo es posible dónde conviven ilusiones y fantasías. Pedro lo añora desde esa vida gris, a la deriva.
Precioso y profundo, Ely.

Abrazazos grandes y fuertes!!

mariajesusparadela dijo...

Respirar es importante; soñar es imprescindible.

Sara Lew dijo...

Yo creo que es justamente esa energía que desprendemos al atrevernos a ir en pos de un sueño la que se encarga de que el sueño finalmente se cumpla.

Me ha gustado mucho tu cuento, Elysa.
Un abrazo.

Laura Uve dijo...

Precioso relato.
Los sueños son aliento vital, no concibo la vida sin ellos... ir en busca de su sirena es ir en busca de su vida.

Besos!!

Katy dijo...

Un microrelato sugerente, Todo puede existir, porque las cosas antes de hacerse realidad han sido soñadas primero.
Lo importante es creer en ellas como el protagonista de tu relato.
Bss

Rosa dijo...

Debemos correr tras los sueños? Creo que si, pero tras los propios no de los ajenos...

Besos desde el aire

Towanda dijo...

Muy bonito. Cada cual tiene sus propios sueños y está bien perseguirlos.
Un abrazo.

Karras dijo...

Ayyyy.Te comprendo perfectamente. Yo también quisiera dejar este real/irreal mundo por uno donde imperease la fantasía. Si tienes un sueño, hay que perseguirlo o morir en el intento. Un beso.

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Es que le falta anhelar la mano... sin duda... sin duda un magnífico relato... sin duda... sin dudas!!
Me ha encantado, pero ya estoy acostumbrada a tus geniales cuentos, Ely amiga, Bss...

Nicolás Jarque dijo...

Elysa, muy bueno ese sueño con el soñador. Lo que es la vida, se critica lo que uno acaba echando de menos. Espero que como su amigo encuentre su sueño, que no es otro, que volver a tener su amistad.
Me gustó mucho.
Bessets.

MJ dijo...

Los sueños son la sal de la vida, sin ellos todo sería soso, monótono y gris.

Un beso.

ROSALÍA. dijo...

Hola maiga, he visto que también participas en el blog de Microrelatistas y me encanta este tipo de escritura porque es directo y dice muchas cosas. Maravilloso tu cuento.
Besos y feliz día festivo.
P.D. ¿has publicado algo? me gustaría tenerlo.

ROSALÍA. dijo...

Perdón Elysa, quise decir amiga

odys69 dijo...

Me pregunto si la sirena y la ballena son la misma cosa, si la ballena se llama Pedro y es el narrador, o si este Jonás no tiene nada que ver con el de aquel relato bíblico.

En cualquier caso, parece claro que éste sí encontró su sirena :-)

Mar Horno dijo...

Me ha encantado. No somos nada sin nuestros sueños, hay que tener la valentía de ir a buscarlos. Un beso.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Ely, hoy me llevas de la mano al rincón de las reflexiones. Tu sirena no deja de ser el gran sueño que todos tenemos y que muchos no nos atrevemos a perseguir. Por eso, cuando vemos al amigo que si ha ido hacia allí y lo ha encontrado, ese miedo nos sigue atenazando para no encontrar su camino.

Me gustan tus letras, pero ten en cuenta que soy sospechoso de adicción.

Un beso grande.

Dorothy dijo...

Toda la vida pensando que se lo tragó una ballena y ahora resulta que esa es solo la parte mala de la historia que nos contaron para que no dejáramos nuestra cómoda y cálida playa en busca de sirenas...

Un besazo, guapa

montse dijo...

Gracias. Es un canto a la esperanza, a perseguir aquello que quieres...así que sólo se puede dar las gracias a alguien que escribe algo así. Por escribirlo y por compartirlo.

La Dame Masquée dijo...

No creo que encuentre el camino hacia el sueño de Jonás, pero debería buscar el que conduce al suyo propio. Para empezar, debería buscar su propio sueño. Siempre hay alguno esperando a que lo persigamos.

Buenas noches, madame

Bisous

Maite dijo...

Un texto que nos lleva a la reflexión, sobre los sueños, sobre los objetivos, sobre vivir los nuestros o los ajenos. Me ha encantado. Enhorabuena por estas letras.

bichoraro dijo...

Hay que perseguir los sueños aunque por ello acabes en la tripa de una ballena. Mejor eso que mirar la vida desde una orilla, verdad?
A ver si te llamo esta semana que se me ha ido complicado todo y no he podido.
Un abrazo.

Humberto Dib dijo...

Un excelente texto, Elysa, con resonancias mitológicas y un mensaje profundo.
Un beso enorme.
HD

Alberto Proset (Ojodegato) dijo...

Pedro se ha dado cuenta tarde de la necesidad de tener un sueño al que aferrarse.
Profundo micro, como el océano.
Un saludo, Ely.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Me gusta Jonás, me gusta tu relato y me gusta la gente que se atreve a ir más allá de los límites que imponen las mayorías acobardadas.

Un abrazo desde mi isla (tengo una sirena aquí cerquita, a veces me canta ella... y a veces le canto yo :))

Zamarat dijo...

¡¡Bien hecho por Jonás!!
Nunca debemos dejar de perseguir nuestros sueños.
Abrazo!

Alma dijo...

Dejar de soñar, dejar de correr tras los sueños...tiene que ser como morirse. Un beso

Sue dijo...

La vida es sueño y los sueños, sueños son pero si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir.

Bonito sueño Ely.

Un beso.

Daviblio dijo...

Es que se equivocaron, su sirena era un poco gordita, pero mira que denominarla ballena. ¡Qué crueldad! Siempre hay que tener sirenas en la cabeza para poder salir de este mundo candado.

Carmen dijo...

Claro que sí, partamos en busca de nuestra sirena...
Bessos,

NiñoCactus dijo...

Lo hermoso de soñar reflejado en sus palabras, que atraen como cantos de sirena.
Besos en camino

Miguel dijo...

Esta claro que en la vida hay que tener sueños, para intentar cumplirlos.Otra cosa es que cuando se cumplan sea de un color diferente al imaginado.

Me deja pensado la metafora. Buen micro, Ely. Persiste en la memoria. Es bueno.

Miguel