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lunes, 28 de mayo de 2012

Situación rocambolesca

Imagen de Google
que fue quien le dio a Julia el mote de becaria asesina.


—Yo creo que una manera de unificar en un libro los  cuentos  que has escrito sobre la becaria asesina sería hacerla viajar. Me explico, cada vez que viaje por motivos de trabajo ejecuta un asesinato. Eso daría cierta coherencia al libro.
—¡Uh! No es mala idea… no…
—Pienso que no, los editores quieren cierta relación entre los textos, los viajes de tu protagonista serían el nexo común.
—La verdad es que me está gustando la idea, mucho. Al fin y al cabo mi asesina mata por el simple placer de matar, cuando le da la gana y esos viajes le vendrían bien para relajarse matando. ¡Uy, la parada siguiente es la mía!
—Sí, es cierto. Bueno, escritora, espero que puedas desarrollar la trama, ya me contarás. ¡Hasta pronto!
—¡Hasta luego! ¡Nos vemos! ¡Y… gracias!



—Vamos a ver, señora. Se lo voy a repetir una vez más. Tenemos una denuncia contra usted en la que se le acusa de conocer a una asesina y hay varios testigos que afirman que alardeaba de ello en el autobús.
—¡Le vuelvo a repetir, señor policía, que yo no conozco a ninguna asesina, yo escribo sobre una… y muy buena por cierto, no hay manera de pillarla!. Pero y se lo vuelvo a repetir es ficción, única y exclusivamente una  ficción.
—La escucharon nombrando a una tal Julia y como la iba a hacer viajar para que fuera matando en otras ciudades…
—¡Claro! Julia es el nombre de la becaria asesina, mi personaje. Y los viajes es la excusa que me han aconsejado para poder unificar todos los cuentos que he escrito sobre ella en un solo libro. ¿Lo comprende?
—No, no la comprendo, solo entiendo que hay testigos que afirman haberla escuchado pavonearse de los asesinatos de su amiga Julia…
—¡Pero hombre de Dios…! ¡Mire que es usted pesado…! ¿Tengo yo pinta de estar tan tonta como para ir hablando en un bus lleno de gente sobre mi “amiga” asesina?. ¡Vamos, sería del género idiota…!  Ya me he cansado… quiero hablar con alguien que mande más que usted y le alcance el cerebro para comprenderme.
—¡Señora, mucho cuidado, no se pase…! Yo soy el que decide cuando se acaba esta conversación… Y la siguiente persona que vea es muy probable que sea un juez…
—¡Madre mía… esto no hay quien se lo crea! ¿Puedo llamar a mi casa…? Es para que no se preocupen y vayan cenando. Preveo que la noche va a ser larga…
—No, no puede llamar, pero quizás si confesara me plantearía dejarle usar el móvil…
—¡Y dale con la confesión…! ¿Sabe qué…? Como esto va para largo… ¿me dejaría papel y lápiz para escribir un cuento? Esta situación rocambolesca es un material de primera…



Si quieres conocer algo más de Julia puedes leer:


35 comentarios:

Sara Lew dijo...

Qué buena eres, Elysa. Gracias por las risas, que me vienen bien hoy, que tengo un día...

Yo quiero leer un libro tuyo ¿para cuándo?

L.P dijo...

Ely, cuánto tiempo sin saber nada de Julia. Espero tener pronto noticias de ella.

Abrazos!!!

Anita Dinamita dijo...

Muy bueno, Ely! La cosa es que siempre los editores buscan ese nexo de unión. Así Julia sería un poco Quijotesca, no?
Abrazos

Ximens dijo...

Muchas gracias, Elysa, por dedicarme el relato. En un mundo profesional donde todos son becarios antes que nada (bueno, ahora han puesto una categoría previa: becario en prácticas), el oficio de Julia, sus primeros pasos debían de ser de aprendizaje. Me gusta tu diálogo meta literario, con esa característica tuya de presentar situaciones un poco absurdas. Dos buenas críticas, para mi corto entender: esa necesidad editorial de que los relatos tengas una unidad (no acabo de entenderla) y ese agente del desorden que no luce y así nos dan de leches en Sol. No obstante no creo que tu Julia mate por placer de matar, creo que mata porque no soporta la estupidez ni a los estúpidos. Claro, ya sé quien será el próximo trabajo de Julia. Venga, dialogadora.

Petra Acero dijo...

Me gusta la situación absurda que planteas, Ely.
En dos diálogos describes a las fuerzas de seguridad, un tanto inseguras... Así pasa lo que comenta Ximens, en Sol o a la sombra.
¡Continúa, continúa!

Un beso,

La Dame Masquée dijo...

Madame, qué peligro tiene su pasión literaria! Corre usted el riesgo no solo de alertar a la policía, sino de asustar a todas las personas que van en el autobús. Acabará por producirse una catástrofe!

Feliz lunes

Bisous

Yashira dijo...

Genial Elysa, tremendo tu diálogo con el policía, si es que te dan ganas de ir y darlo un cocotazo, jaja

Un abrazo desde mi mar, ah, sigue, sigue, que resulta divertidísimo.

Nicolás Jarque dijo...

Elysa, tu relato está a mitad de "El Crimen de Cuenca" y de "Instinto básico", porque en una a los pobres les hacen confesar un crimen nunca cometido y porque en la otra la escritora anuncia en sus libros los asesinatos que cometerá.

Muy divertido e hilarante como lo has planteado, e imaginarme la escena solo puedo añadir que gracias por las risas.

Bessets.

TORO SALVAJE dijo...

La gente es muy suspicaz...
Y desconfiada.
Si lo más normal del mundo es ir planeando asesinatos en voz alta... aunque sean de ficción.

Besos.

Laura Uve dijo...

Verdaderamente rocambolesca, sí. Pero con el panorama actual ya nada me lo parece.

Matar por placer?? Hmmm... seguro que habrá más razones a desvelar en la trama :))

Un relato divertido y bien construido como siempre. Una delicia leerte.

Besos!!

Margary Gamboa dijo...

¡Que buen diálogo Elysa! me he sentido como espectadora al lado de la protagonista y el tozudo policía, quizás yo me hubiera alterado un poco mas que ella, que se la ve tan tranquila ante el poli que por narices, quiere arrancarle una confesión y ella resignada le sale su vena de escritora pidiendo los necesario para escribir. Esa tal Julia es un peligro nacional, ¿no?
Besos.

Dorothy dijo...

Como siempre, poniendo el dedo donde más duele. Es una de esas cosas que en alguna ocasión se te pasa por la cabeza, luego piensas que es algo surrealista, que eso no pasaría nunca, pero no está tan lejos de la realidad.

Un beso

mariajesusparadela dijo...

Parece raro, pero hay policías con un cerebro así...

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Un relato muy ajustado a tu registro, Ely. Trenzado a través de diálogo puro, diparas y matas a tres pájaros a la vez. Los caprichos del mundo editorial, las situaciones curiosas que nos generan -a aquellos que pegamos letras- un punto de arranque para la inspiración y -sobre todo- la miopía intelectual de buena parte del cuerpo encargado de velar por nuestra seguridad.

Lo he disfrutado mucho.

Un abrazo,

mercedespinto dijo...

A veces nuestros textos se cuelan en la realidad, y eso puede llegar a ser peligroso. Hay gente a la que le cuesta aceptar que exista la imaginación.
Un abrazo.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Me gustan estas historias metaliterarias, entrelazar la realidad con la ficción y encontrarse, por ejemplo, sin saber cómo ni porqué, hablando con un policía que no tiene ni pizca de imaginación.

Un abrazo :)

Cabopá dijo...

Es muy bueno Elysa, tienes una imaginación prodigiosa para los diálogos te has planteado alguna vez hacer guiones para pelis...

Besicos.

Miguelángel Flores dijo...

Jjajaja, y a mí que me suena ese tipo de policia... De la tal Julia y su creadora, no sé cuál de las dos es más interesante para estudiarla, Ely.
Un abrazo.

Ana Crespo Tudela dijo...

Un aspecto tan dulce oculta una escritora negra, neguííísima. Me gusta.
Un beso
Pdt:Este es el enlace al concurso que te comenté ayer
http://www.relatosbrevisimosmandarin.com/

Raúl Alvarez Quiñones dijo...

Yo ya no estoy tan seguro de que sea ficción, pero tú tranquila que te llevaremos bocadillos a la carcel jeje Muy bueno, como siempre.
Un besazo.

La Abela dijo...

Jajaja...me he reido un rato, muy buen relato.

Laira dijo...

Ganas de más...¡más! ¡más!

Susana Camps dijo...

COn tu habilidad para el diálogo, nos metes de lleno en situación, y ni siquiera te hace falta parar a dar contexto: lo metaliterario entra y campa por libre, ¡qué bueno!
Yo no sé si hay crítica velada en la idea de articular un libro en torno a un tema concreto, pero desde luego el de la becaria asesina que mata en sus viajes me parece excelente, no he visto nada parecido y quizá estaría a un paso de la novela. Espero que nos des la alegría de convertirlo en realidad.
Besos

Aliator dijo...

Muy bueno. El final dice mucho de la situación tan rocambolesca que se genera. Con ganas de más. Un saludo.
Carlos Campos.

Laura dijo...

Leeré los enlaces relacionados que nos colocas a pie del relato, porque este diálogo entre escritor y policía, basado en el precedente escritor -editor, me ha encantado.

Felicidades por tu forma de crear sencillas conversaciones que crean un ambiente, una trama y un desenlace.

Besos Ely.

mientrasleo dijo...

Me ha encantado la entrada, tiene un tono inigualable.
besos, tengo que irme a conocer a Julia un poco mejor

Rosa dijo...

Si es que Julia da para mucho, jejejej, incluso para poner en apuros a su autora.
Besos desde el aire

Karras dijo...

Es que querida Ely hay situaciones en que son para escribirlas, porque la ficción muy a menudo supera la realidad. Un besazo.

MJ dijo...

Bueno, bueno, Elysa, pero qué cosas te pasan ¡jeje!
Y la becaria asesina no te trae más que disgustos (de momento ;-)
Un placer leerte, guapa.

Un beso.

Humberto Dib dijo...

Muy bueno, Ely, un texto que me alegró el día. Y, por cierto, dedicado a uno de los blogueros más picarescos. Un tipazo, como decimos aquí.
Un beso enorme.
HD

Sue dijo...

Jaja!

Como siempre te has lucido y me has hecho reír.

Besos.

Y a matar idiotas que ya toca.

historiadedomingo dijo...

Hace mucho que no tengo tiempo para deslizarme por estos lares, pero veo que el sentido del humor continúa intacto. ¡Hay que ver! Lo cerrados de mente que son a veces los policías... Pero debes entenderle, ¿y si en realidad fueses una colaboradora...? Jeje.
Espero que todo vaya genial, Elysa.
Un fuerte abrazo, y a seguir matando y a hacer viajar a la querida Julia :)

maria oliver dijo...

jajajajaja... si es que la gente es de chismosa!!!!! si los del autobús no hubiesen metido la oreja donde no les llamaban...

un beso!!!!

jajajajaa

ESPERANZA dijo...

Pues fíjate tú que creo que estas situaciones rocambolescas se dan más a menudo de lo que pensamos.

Ya sabes, Elysa que la realidad supera la ficción en muchas ocasiones.

Un abrazo,

Carmen dijo...

Jajaja, el diálogo con el policía estupendo.
Besos,