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martes, 24 de julio de 2012

Punto de apoyo

Imagen de Google



No, señor juez, no pienso declararme culpable. No lo soy,  hice lo que mi conciencia me dictaba.
Sí, sí tengo algo que alegar y me gustaría contarlo y que me atendieran con cuidado. Ahora sé que llegué hasta aquel camino por un motivo: escuchar la desesperación de aquel hombre. Y la escuché, ¡vaya si la escuché…! Lloraba como un niño, ¡no!, como un animal herido. Lo que vi fue un tipo estrujando una gruesa cuerda, apoyado en el tronco del único árbol de aquel secarral. Ya no quería vivir, ignoraba como seguir y no le quedaban fuerzas.
¿Qué debía hacer yo? Solo fui el punto de apoyo, nada más. Eso no es un crimen ¿verdad?

43 comentarios:

Gala dijo...

Jajaja, no , no desde luego que no es culpable, encima que hizo una buena acción para con aquel hombre!!
si es que ya no se puede ni ayudar.
jajaja, me hiciste reir. Tu genialidad no tiene límites!

Como se te ocurren estas entradas?

Besitos mediterráneos.

Laura dijo...

Por supuesto que no es culpable, pero ¿acaso alguien lo puso en tela de juicio?.

Encantada de visitar tu fina ironía y tu maestría a la hora de narrar historias que incluso podríamos calificar de trágicas.

Besos Elysa, pasa un buen día.

Petra Acero dijo...

La fuerza de la palabra. El poder de la retórica. A veces cambia la realidad...

Ely, un micro muy convincente.

Besoooo

Lucas Fulgi dijo...

No me gustaría ser cómplice de algo así.

Isabel Barceló Chico dijo...

Dramática declaración. Y ciertamente estamos ante un dilema moral. Un micro buenísimo. Besazos, querida amiga.

Fran Rubio dijo...

No solamente fue un punto de apoyo, fue su ÚLTIMO PUNTO DE APOYO. Un final "simpático", diferente. Un buen micro, Elysa.

"Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo". Arquímedes

mariajesusparadela dijo...

Si hubiese pasado yo, hubiese hecho lo mismo.
Y que alguien lo haga por mi, si lo solicito...

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Punto de apoyo o impulso vertebral?? En cualquier caso... bueno está lo que está bueno. RIP. Bss

TORO SALVAJE dijo...

Cooperador necesario.
Al trullo!!!

Besos.

Ximens dijo...

Hoy traes un tema delicado, duro: la eutanasia solidaria, ese ayudar a quién ya no puede más. Me llevas al tema de la moralidad cambiante. Es curioso ese matiz de hacer más grande el llanto de una animal herido frente al de un niño. Un niño puede llorar por múltiples causas, pero un animal herido solo llora por una. En fin, Elysa, que te has puesto seria. Venga.

Pablo Vázquez Pérez dijo...

Hola Ely.
Pero a pesar de la seriedad me has dejado una sonrisa por el final. No lo imaginaba y mira que no has engañado nada de nada, desde el título.
Muy bueno por el diálogo, de verdad. ¿Conoces el concurso de microrrelatos para abogados que hay todos los meses? Te copio el enlace por si acaso:

http://www.redabogacia.org/microrrelatos/participar.asp

maria oliver dijo...

no hay nada como tener un buen amigo, di que si... jajajaja...

un besazo

Enmascarado dijo...

Hombre...si cuela cuelo ¿No? Total, una buena acción...
Muy bueno.
Besitos

CDG dijo...

No hay punto de apoyo inocente, pero la justicia pocas veces existe, así que...
Muy bueno Elysa.
Y por cierto, me encanta ese árbol de la fotografía.
Un beso.

Nicolás Jarque dijo...

Elysa, un relato que bien podría ser de ejemplo en las clases de derecho, pues un fiscal defendería con el código penal en la mano que es culpable por asistir a la muerte e incluso responsable. Mientras que un abogado defensor podría echar mano de la jurisprudencia y del sentido común para alegar que ese hombre ya estaba muerto, aunque ya respirara, y que su cliente no hice más que recoger su voluntad.

Un relato con dos caras. Me gustó.

Bessets.

Patricia Nasello dijo...

Una tragedia narrada desde la ironía. "yo no fui" "yo no soy" "yo no me hago cargo de nada" "allá el otro con sus problemas"
Así nos va...

Extraordinario micro, Elysa, un placer leerte.

Abrazo admirado

Laira dijo...

Un tema delicado ¿ayudar a alguien a morir si lo desea es un crimen? para unos sí para otros no...
Siempre me encantas, siempre quiero más.
Besos.

Citizen_0 dijo...

Uf, el dilema moral por excelencia. Yo también hubiera ido ante el juez.

Un toque de humor negro, muy bien.

Un saludo.

La Dame Masquée dijo...

Demasiado servicial, me temo. La ley no va a entenderlo! Uy, mal fin le auguro.

Buenas noches, madame

Bisous

Cabopá dijo...

Deja un sabor de boca, amargo.
Está tan bien escrito que hasta parece real, las palabras dejan ver la escena.

Eres buena, muy buena
Besicos salados.

Dorothy dijo...

Pura metáfora de que ser punto de apoyo no siempre es fácil. Y de que apoyarse en alguien no es siempre la solución. Perfecto, como siempre.

Un besote

L.P. dijo...

Ely, cada vez te superas, amiga.
Con ese monólogo declaración muestras un personaje que actúa según su conciencia, ateniéndose a las consecuencias. Muy bueno el título que entronca con el final.

Abrazos muchos

Sandra Montelpare dijo...

Ah sí que es bueno este micro, Ely! La libertad de conciencia no siempre se lleva con la letra muerta de las leyes.
Eso sí que es saber alegar. Me encantó, Ely! Beso grande

Yashira dijo...

Qué relato Elysa, de verdad convincentes las alegaciones, pero... La justicia dudo que las tenga en cuenta, ay que ver en qué lios se mete uno por ser servicial y querer ayudar.

Besos genio ¿o genia? jajaja vaya otro dilema para mí.

Karras dijo...

La verdad, cargar con esa pena, cargar como única solución a los problemas del suicida debe ser muy triste. Sabiendo que te acompañará toda la vida. Y encima quieren que carge tambien con el muerto, (nunca mejor dicho). Dentro de tu línea de genialidad como no podía ser de otro modo. Un besazo Ely.

Luisa Hurtado González dijo...

No esta mal el alegato de la defensa pero no sé yo si va a colar. Porque si nos ponemos así: "él no fue, sólo que su señora tropezó 36 veces con su puñal", "puso el dedo a descansar y se disparó", "le empujé, no para matarle, sólo para quitarle el vértigo".
Mucho peligro, demasiado

Susana Camps dijo...

Hay que ver lo grande y elástica que puede ser la indulgencia con uno mismo..., o todo lo contrario. Y me parece fantástico cómo logras transmitirlo gracias a esa ironía que maneas tan bien.
Abrazos

Emilio Manuel dijo...

¿que no fue culpable?, ese tío es tonto, tontísimo.
Buen relato, definido en pocas palabras y con buena carga de análisis

Un abrazo.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Elysa, este relato brilla en muchos sentidos porque -tal como ya han apuntado- es poliédrico.

Destaca la intención de no engañarnos en ningún momento -dado que nos das el final en el título- y sin embargo consigues mantener la tensión del lector para conocer la solución del relato.

Fantástico uso de los espacios de indeterminación, consiguiendo mantener la tensión entre el silencio y la escritura a través de la potencia semiótica que contiene el texto.

Un abrazo,

Mei Morán dijo...

Elysa, tema difícil. Pero lo afrontas con fina ironía.
Un abrazo

Raúl Alvarez Quiñones dijo...

Yo te declaro inocente. Legalización eutanasia ya!!!
Un besazo.

ROSY dijo...

No tenías otra opción, no señor, pasabas por allí...
y ante tanta desesperación tu sentido común hizo el resto.
Me ha gustado este humanitario relato.

Un saludo

Miguelángel Flores dijo...

Jajaja, que gran final. Di que sí, encima que le ayuda... Pero es muy muy negro, y no sólo el humor, la historia, el fondo de todo. Qué bueno.
Un abrazo, Elysa.

Juan Luis López dijo...

Inocente!...al final no hice el dibujo, no?...cachis...

Un besazo!!!

Katy dijo...

Desde luego lo que es inocente, inocente no es. Eso sí, le ayudó lo que pudo para que su estancia en este vida terrena terminara rápido. Mejor que una banqueta:-)
Muy bueno.
Bss

Sue dijo...

No es un crimen y si el que iba a colgarse era un político corrupto o un banquero (aunque me cuesta creerlo) es además un bien social.
Bravo!!

Rosa dijo...

Jajajajjaja me reitero genia.

Besos desde el aire

Lola Sanabria dijo...

¡Qué va a ser un crimen! Si uno pide, hay que dar. Sobre todo si lo hace armado de cuerda.

Me gustó.

Abrazos sin lazo.

Arte Pun dijo...

Muy buena Ely, esta reflexión sobre el punto de apoyo y su culpabilidad.
No sé qué resolver, tal vez si escuchara el relato de algún testigo, o la cámara de seguridad de algún banco hubiese grabado la escena; más que nada por ver si había saña. Yo le preguntaría a Esperanza, más experta en dirimir cuestiones legales.

Besos

Zamarat dijo...

Difícil lo tiene ante el juez...
Abrazo!

Carmen dijo...

Genial!! Brillante!! A veces todos necesitamos un "punto de apoyo", verdad?
Besos,

Cortacuentos dijo...

La verdad es que me ha gustado mucho. Supongo que sin serlo podría ser un micro para alguna campaña a favor de la eutanasia.

Una perta.

Miguel Urda Ruiz dijo...

Cuestión moral de intenso calado en la sociedad, Ely.
Ayudar a morir, no hacerlo...?

Genial micro y profunda reflexión magistralmente narradad.

Besotes

Miguel