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martes, 17 de julio de 2012

Mi abuela

Imagen de Google


Mi abuela tenía la rara habilidad de apaciguar los ánimos exaltados. A veces la escuchaba mediar con humor en las rencillas que se creaban y otras tan solo cabeceaba dando a entender que estaba prestando atención, con eso bastaba para que todo volviese a su cauce.
Era una mujer muy tranquila, aunque la buscaran en la noche no se alteraba, les hacia ver que ella tenía derecho a dormir y que debían esperar a la mañana. Mi abuelo no llevaba muy bien ese continuo asalto a su intimidad y por mucho que su mujer le explicara que nada podía hacer para impedirles entrar en la habitación, no conseguía evitar los constantes rezongos del hombre.
Hace años que ambos murieron, pero la abuela aún me ayuda de vez en cuando a poner paz entre los difuntos que cada día me visitan.

39 comentarios:

Cabopá dijo...

...y además parece que la abuela fuma, mientras espera a que lleguen los de allí
¡Menuda herencia para la nieta!

Es muy bueno tu ¿micro-ficción?
Siempre me sorprendes querida amiga.

Besicos salados desde el Mar Menor

mariajesusparadela dijo...

Y yo creo que no fuma cualquier cosa, por la risa que le da...Qué suerte tienes, tener esa ayuda.

(muy, muy bueno)

L.P. dijo...

La abuela es una mujer de muchos recursos y sabiduría. Me encanta cada vez que te leo y en tan poco espacio creas un verdadero cuento, lleno de imágenes y emociones.

Abrazos apretujaos

Yashira dijo...

Estupenda abuena y qué bueno que a la vez que te dejó su herencia, también te sigue ayudando, igual ella estaba tan serena porque también tenía una abuela que la ayudaba y la aconsejaba.

Besos Elysa, muy buena historia.

Petra Acero dijo...

Una abuela muy especial.
Ely, me ha gustado la aclaración sobre el orden que impartía la abuela: original.
Una vuelta de tuerca amable y ultrasensorial.
Buen micro.

Un besoooo

Pablo Vázquez Pérez dijo...

Es curioso que la semana pasada el micro era más terrorífico y en este caso más entrañable y humorístico (los rezongos del abuelo) A ver si aparece más veces esta abuela que se lo merece. Un abrazo.

Gala dijo...

Te dejó una buena herencia... o no tan buena, según se mire, porque si han de molestar todos y cada uno de los días no sé yo.
Aunque si eso sirve para que puedas hablar con ella de vez en cuando, creo que vale la pena.
Genial relato, también con sus toques misteriosos, pero con un toquecito familiar y personal.

Besitos mediterráneos.

Laura dijo...

Ji,ji....lo etiquetas ¿ficcion? con interrogaciones ...¡ay madre Elysa! que tú tienes muchos poderes del más allá por lo que deduzco. ;)

Las herencias hay que conservarlas, al igual que la sabiduría, las enseñanzas y los buenos momentos que nos prestaron. Si además hay ayuda extra ...¿qué más quiere la nieta?.

Preciosa mini-ficción Ely.
Un abrazo muy fuerte.

Enmascarado dijo...

Tu abuela lleva muy por delante eso del matriarcado ¿no? Por lo que veo es de las que se resiste a dejar su rol aparcado en otra vida, pero bueno, si te sirve de ayuda... bienvenida.
Muy peculiar ¿ficción?

Besitos.

Sandra Montelpare dijo...

Y la abuela no es la única visitante. Qué vuelta de tuerca, Ely! Inquietante... sobre todo por esa etiqueta ¿ficción?
Abrazo grande!

MariCari♥♥♥♥♥ dijo...

Perfectamente comprensible, perfectamente, a mi aún me peina las trenzas... bueno, siento esas caricias en mi mente que es lo mismo pues consiguen engañarme y me calman... Bss

Paloma Hidalgo dijo...

Pues yo diría que ya lo había leído...Me gustan tus relatos de misterio, de miedito,o miedazo; si, es un placer leerte.

Un abrazo

Ximens dijo...

Muy bueno. Elysa, y muy bien llevado. En el primer párrafo nos presentas a la abuela con su habilidad. En el segundo, como lector ya empezamos a sospechar pues el abuelo no anticipa que las visitas pueden ser nocturnas y se meten hasta en la alcoba. El cierre es muy divertido, además, los que te conocemos sabemos que hay algo de autobiográfico (jeje). Extraordinario el acabado. La foto muy divertida.
Besos desde el calor vallekano.

Patricia Nasello dijo...

Cuando iba a escribir mi comentario vi que en la etiqueta pusiste: ¿ficción? Así, entre signos de preguntas.
Uy. Que duermas bien esta noche, Ely, y también todas las que sigan, jajajaj

Precioso micro!

Con el frío que está haciendo en Argentina, viene muy bien esta cálida sonrisa.

Besos

Fran Rubio dijo...

Muy bueno, Ely...
¿me puedes prestar a tu abuela este invierno?
Un abrazo

Inma dijo...

Ya no se hacen abuelas así....

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Excelente, Elysa.

Un micro de estructura clara, diáfana, sin flecos ni trampas. Buena elección de la voz narradora para contar una historia que -tal como etiqueta su autora- nos hace preguntarnos si es ficción.

Gran trabajo.

Un beso.

Nicolás Jarque dijo...

Elysa, la historia se repite y al igual que a la abuela la visitaban las almas errantes, a la protagonista también. Gran cierre del relato, con esa vuelta al inicio.

Me gustó mucho.

Bessets.

Isabel Barceló Chico dijo...

A veces ocurre que un espíritu permanece incluso dentro de nosotros. Lo que me desalienta es comprobar que en el más allá aún hay conflictos. Entonces, me pregunto, ¿cuando nos muramos seguirá subiendo a diario la prima de riesgo y, como me temía, seguiremos debiendo dinero? Besitos, querida amiga.

La Dame Masquée dijo...

Parece que ha heredado un don que no estaría yo segura de que fuera una bendición. Yo, por si acaso, no querría herencias como esa! Aunque supongo que una se acostumbra a los difuntos.

Buenas noches, madame

Bisous

CDG dijo...

Me gusto ese paseo por la vida y la muerte y esa entrañable pareja de ancianos. Me cayó bien esa abuela, nos la has presentado con cariño y llena de sabiduria.
Un beso.

Mei Morán dijo...

En otros tiempos los abuelos gozaban de más respeto, sus opiniones eran valoradas y servían de referencia. Tú haces uso de esas buenas costumbres.
Un abrazo

Elena Casero en Veges tú dijo...

No es ficción, estoy convencida de ello.

Un abrazo muy grande, Elysa. Me gusta cómo escribes. Es relajante.

Dorothy dijo...

Últimamente yo también creo que hay algunos difuntos rondándome. Supongo que cuanto más te relacionas con la muerte, cuando por desgracia más la has visto y sentido, sientes a tus muertos más cerca. Y empiezo a pensar que no es malo...
Me ha encantado, Ely.

Un besote

mientrasleo dijo...

Un relato magnífico. Qué tienen las abuelas que están sin estar...
Besos

Miguelángel Flores dijo...

Gran espíritu el de la abuela. El terrenal y el celestial.

Un abrazo, Elysa

Aurora Ruá dijo...

Muy bueno, Ely, una herencia interesante!

Karras dijo...

Genial como siempre Ely. Todos esperamos otra cosa y en el final consigues la sorpresa. Me encanta la forma tuya de escribir, ya te lo he dicho otras veces pero es que es verdad. Siempre se me hace corto el relato. Un besote.

Zamarat dijo...

Qué bonita historia!! Abrazo!!

Juan Luis López dijo...

Como alguien ya dijo, tierno, muy tierno...fuerte tu abuela, de las que dominan la vida, y la muerte :)

Un abrazo terrenal!!

Raúl Alvarez Quiñones dijo...

Muy bueno Ely. menos mal que tienes a la abu, para que te echo una mano, que los muertos de hoy en día son muy vivos.
Un besazo, princesa.

Lola Sanabria dijo...

Entre fantasmas anda el juego. Y la abuela sabía jugar mejor que nadie.

Me gustó mucho, Elysa.

Besos desde el más acá.

Ana dijo...

No hay como las abuelas. Mi abuela materna, Aquilina, me sigue visitando, me habla, me pregunta, me cuenta cosas. En la oscuridad de cada una de mis noches ella viene y enciende una lucecita.

Hermoso micro, amiga!
Un beso!

Katy dijo...

Hay abuelas y abuelas, con o nos dones, pero lo cierto es lo que uno crea. Si mi abuela tuviera una rueda... o si tuviera una escoba...
Genial tu relato, una visión diferente de una abuela diferente.
Bss

Fernando Martínez dijo...

Una abuela sin par, sin lugar a dudas.
La imagen además te lleva de la mano...
Quiero agradecerte, tu último comentario en mi blog. He estado alejado varias semanas y he tardado mucho en contestar, por lo que te pido disculpas por mi descortesía.
un abrazo.

TORO SALVAJE dijo...

No ha muerto.
Vive en ti.
Y te ayuda.

Besos.

Laira dijo...

Joder Elysa siempre me sorprendes.
Me encanta.
¡Qué sufrimiento el heredar un poder así!, debe ser estresante.¡Qué poca intimidad dan los muertos!.
Besos.

Rosa dijo...

Eres una genia Ely...:)

Besos desde el aire

Carmen dijo...

Amores que no mueren... Estupendo, como siempre!
Besos,