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jueves, 18 de abril de 2013

Una escena antes del desahucio




Abrazados les llega el amanecer y les sorprende la luna mirándose, con ese amor que los años han fortalecido, que no precisa de retóricas para saber lo que cada uno está pensando. El mismo que les sustentaba en los tiempos difíciles, el que ahora les da fuerzas para seguir adelante. No necesitan palabras para decirse todo lo que se quieren, todas las cosas buenas, regulares y malas que han sorteado, siempre juntos de la mano. Y  tumbados en la  cama donde tantas veces se han amado esperan que todo concluya. Juntos han vivido y así se han de ir. Es un buen día, deberían celebrar sus bodas de oro, pero esa carta que reposa arrugada entre sus cuerpos, ha torcido con una crueldad aséptica todos sus planes. Los ojos de ella se cierran primero, él la abraza aún más fuerte.



Con este micro participo en la Primavera de Microrrelatos Indignados 2013. Si queréis conocer más micros indignados seguir este enlace pinchando aquí

37 comentarios:

José María Souza Costa dijo...

Invitación - español
Soy brasileño.
Pasei acá leendo , y visitando su blog.
También tengo un, sólo que mucho más simple.
Estoy invitando a visitarme, y si es posible seguir juntos por ellos y con ellos. Siempre me gustó escribir, exponer y compartir mis ideas con las personas, independientemente de su clase Social, Creed Religiosa, Orientación Sexual, o la Etnicidad.
A mí, lo que es nuestro interés el intercambio de ideas, y, pensamientos.
Estoy ahí en mi Simpleton espacio, esperando.
Y yo ya estoy siguiendo tu blog.
Fortaleza, la Paz, Amistad y felicidad
para ti, un abrazo desde Brasil.
www.josemariacosta.com


L.P. dijo...

Ely, un micro demoledor, que refleja a las situaciones extremas que la realidad que está llevando a muchas personas. Conciso, claro y directo.
Duele leerlo porque sé que está basado en hechos reales.

besicos a montones

Luisa Hurtado González dijo...

Pobrecitos míos, pobrecitos todos.

La Dame Masquée dijo...

Este relato atraviesa como una puñalada, y deja un sabor agridulce, porque contiene desesperación y al mismo tiempo mucha belleza y ternura, como si hubiera en el fondo algo con lo que nunca podrán acabar, por mucho que se empeñen.

Magnífico, madame.

Feliz día

Bisous

Fran Rubio dijo...

Jo, Ely, tu micro toca fibra. Duro y tierno al mismo tiempo; y, lo peor de esto, basado en hechos reales.
Un abrazo.

Ximens dijo...

Uff, Elysa, se me saltan las lágrimas solo de ver lo que has escrito. No ponemos permanecer quietos.

joseluis dijo...

Ely:
Has transmitido el dolor que sienten muchas personas. Quizá conozcamos a algunas, pero el grado de la tristeza y el dolor que ellos sienten no.

Has dejado en mi corazón esa hiel que corre en las venas de otras personas.

Gracias Y un beso, bonica :-)

Yashira dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Yashira dijo...
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Yashira dijo...

Qué hermosura Ely, tánto amor, es triste y a la vez tan tierno.

Se me saltaron las lágrimas. Besos.

Mónica Balladore dijo...

ElY, me has hecho correr un escalofrío por toda la columna. Aunque es una realidad que conocemos, presentada a tu manera, duele aún más. Amo esa literatura que denuncia, que forma conciencia, que humaniza. No es fácil, sos tremenda.
Te mando un abrazo y le pido a Dios que volvamos a vernos. jajajaaaaa ahora recuerdo que sos de las que no creen, ¿no? ¡Cómo me reiré cuando te encuentre en el cielo, jajajaaaaaaaaa
Soy algo loca, pero siempre intento reírme, la vida es fascinante pero a veces te muestra una cara muy fea, como la de tu relato.

Nicolás Jarque dijo...

Ely, dramático microrrelato que me gustaría fuese sólo de ficción, pero que por desgracia es una estampa ya vivida y que tiene visos de revivirse. Esta puñetera crisis se está llevando muchas vidas ya, por no decir, de las ilusiones que está rompiendo.

Bessets.

Petra Acero dijo...

Que celebración macabra. Amor y muerte. Dos vidas no pueden terminar por causas económicas (veo un desahucio en esa carta). Triste relato. Triste reflejo de la realidad.

Un abrazooo
Amparo

César Augusto Pacheco (Rashek) dijo...

Qué bello y qué triste a la vez —qué tristemente real. Me ha calado hondo tu escrito Ely. Felicitaciones. Un gran abrazo.

Cabopá dijo...

Una escena tremenda la que relatas tan bien. Nada imaginable para los que no tenemos esos problemas. ¿No se darán cuenta los que nos gobiernan? Así, no, no, y no.
¡Basta ya !

Besicos Elysa, desde mi alambrada.

Laura Uve dijo...

Hemos coincidido con un tema tan grave como el de los desahucios.

Excelente micro!!

Elena Casero dijo...

Cada vez escribes más mejor Ely. De tierno, se rompe. Que lástima de situación.

Me ha dejado la piel de gallina

Besos

Ana dijo...

Terrible, Ely. El amor no fue suficiente para seguir adelante, es muy triste.
Muy buen relato. Me gustó mucho.

Un abrazo

Miguelángel Flores dijo...

Ay, qué final, Ely. Cuando ya es doloroso, e intuyes cómo acabara, aún le queda esa perlita del abrazo final. Precioso.

Otro abrazo. Con más vida, eso sí.

Isabel Barceló Chico dijo...

¡Cuánta belleza en ese mar triste de despedida! Maravilloso micro, querida ely. Un abrazo muy fuerte.

Laura dijo...

Ely.... es una escena que me ha dejado clavada en la silla. Fíjate que la esperaba por el título y aún así ¡me ha conmovido!.

El abrazo final es como un broche de oro para una atmósfera que se rompe en lágrimas cuando los cuerpos se juntan. ¡Buena aportación Ely!, muy buena.

Un abrazo desde mi alambrada, aunque sea tarde.

Pablo Vazquez Perez dijo...

Hola Ely.
Por supuesto que tu micro es muy bueno y has trabajado perfectamente el tema de la indignación, o antes de la indignación, estas noticias qu equeremos dejar de escuchar. Lo he leído rápido por no permanecer en esa tristeza, así que el sentimiento lo has logrado. Un abrazo.

CDG dijo...

No por previsible duele menos, escuece menos e cabrea menos.
Lo has contado muy bien.
Un beso, Ely.

Pedro Sánchez Negreira dijo...

Quema, como un cubo de agua hirviendo, Ely. Este micro exuda sentimiento en cada palabra. Es duro, profundo, desgarrador.

¡Bravo!

Un abrazo.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Ay, Elysa, es muy bueno, pero muy, muy triste.
¡Estos puñeteros hijos de su padre que quieren acabar con todos...! Hace poco he escuchado que uno ya no puede sostener a sus hijos, pues ha de sostener a hijos de p***.
Un beso muy grandote para ti.

virgi dijo...

Triste, triste.
Aún con posibilidades hermosas, pero cercenadas sin conmiseración.
¡Qué vergüenza de políticos y banqueros!
Besos

mientrasleo dijo...

Un micro excelente y terrible. Por demoledor, por cotidiano, por cruel..
Muchos besos

Citizen_0 dijo...

La vida nos traiciona. Haces bello el desastre.

Te devuelvo el abrazo del año ;).

Towanda dijo...

¡Ostras, Ely!

Me has hecho estremecer previendo el final. Fascinante ese último abrazo con el que cierras el micro.

Duelen las palabras porque duele la realidad. Genial, Elysa.

Un abrazo muy grande.

Katy Sánchez dijo...

En mi blog de regalos hay un detalle para ti. Espero te guste. Como siempre no es obligatorio recogerlo, bien porque no te guste, bien porque no tienes costumbre aunque me gustaría que lo hicieras.
Un abrazo
Enlace
http://katy-agradeciendoregalos.blogspot.com.es/2013/04/un-inesperado-regalo-de-rosa-lazaro.html

mpmoreno dijo...

Duele sí, un dolor interior que te corroe por dentro y en la vida normal sigues con tu sonrisa impostada.

Lola Sanabria dijo...

Duro como la vida misma.

Abrazos muy indignados.

Dorothy dijo...

Tremendo, Ely, como siempre. Pero tan tremendo como fantástico. Sabes mostrar tan bien lo que se siente en esas situaciones...

Un besazo

Sue dijo...

Uff.

Triste.

Seguiremos luchando para que el drama acabe pronto.

Cari Jiménez dijo...

¡Qué triste, pero bueno, es la elección del microrrelatista! ;-) Bss

Adivín Serafín dijo...

Jamás la palabra se ha escrito con tanta severidad, con tanta crudeza, y a la vez con tanto amor.

desdelaterraza-viajaralahistoria dijo...

Me ha recordado aquella escena de Titanic en la que un matrimonio mayor, renuncia a seguir viviendo para morir juntos, en la cama, esperando el fin. Es tan parecido tener que abandonar un barco naufragando como una casa por un desahucio. Algunos deciden permanecer en ellos.
Un saludo.